Entrevista


“Me gusta no actuar todo el tiempo”


Por Carmen Murtagh.


“Me gusta no actuar todo el tiempo”
Aunque afirme que su vida va más allá del trabajo, se la podrá disfrutar en tres películas. Aquí, Dolores Fonzi habla de su pareja con el director Santiago Mitre, la maternidad y su relación con el ocio.

Viernes, 16.30. Una linda vista abierta en esa zona media del noroeste de la ciudad de Buenos Aires, que va de Coghlan a Saavedra y se mimetiza con Villa Urquiza. Una esquina despojada y con amplios ventanales sobre los parques que enmarcan la avenida Roberto Goyeneche. “Me encanta este lugar”, confiesa Dolores Fonzi (39), con una actualidad envidiable en la pantalla grande: de aquí a fin de año se la podrá ver en La cordillera (en la que es dirigida por su pareja, Santiago Mitre, y en la que comparte cartel con Ricardo Darín y Érica Rivas) y en El futuro que viene (donde encabeza junto a Pilar Gamboa).  

Más allá de su talento como actriz y de ese rostro dueño de un encanto tan magnético (que inspiró a Fito Páez a componer el tema “Bello abril”), nos encontramos con una mujer dueña de todo el glam de una celebridad, pero sin esos aires de diva que imponen distancia. Atenta y amable en el trato, accesible y tan empática en el diálogo cuando el grabador está prendido como cuando está apagado. 

Ya pasaron veinte años de Clara Vázquez, aquel personaje de la tira Verano del 98 que la bañó en popularidad. Desde entonces hasta hoy, Dolores se convirtió en una de las actrices más reconocidas de la televisión y el cine vernáculos, luego de transitar un camino artístico fecundo que se resiste a definir como “carrera”. “No entiendo bien qué es una carrera… ¿Una cosa de correr hacia algún lado?”, suelta irónica cuando se le pregunta qué momento atraviesa como actriz. “Ojalá hubiese momentos. Ni idea. Es como todo lo mismo, una masa uniforme que no se sabe bien qué es. Siento que estoy grande, que puedo decidir lo que quiero hacer, que puedo no trabajar sin volverme loca. Bueno, nunca fui de esas personas que trabajan sin parar. Hice una pausa grande cuando tuve a mis hijos… Soy vaga, tengo una vida al margen de la actuación. Me gusta no actuar todo el tiempo”.

Madre de Lázaro (8) y Libertad (6), fruto de su relación con el actor, productor y director mexicano Gael García Bernal, Dolores dice que el mundo de la maternidad “copa todo”: “Ocupa todo el espacio. Cuando podés hacerte un bache porque los chicos se van de vacaciones o lo que fuere, seguís pensando en ellos porque tratás de aprovechar cada instante. ¡Organizar qué se come cada día! Parece una pavada, pero toda la mente está ahí, destinada a la organización de un hogar que funcione”.

–Más allá de los sets de grabación, ¿en qué otros universos te gusta desenvolverte? 
–Maternidad a pleno, hijos sin parar, la casa –que, por suerte, queda a la vuelta del colegio, lo cual me ayuda bastante–, los bichos –tenemos perro, gato y conejo–, un novio... También tengo algunas ideas que voy desarrollando con en el tiempo. Siempre estoy autogestionando mis propios proyectos. Me gusta trabajar con amigos. Ahora tengo ganas de hacer teatro, algo de comedia… Mi novio es muy potenciador de la actividad, no puede estar sin hacer nada. En cambio, ¡yo lo puedo hacer muy tranquilamente! Pero está mal visto, no se puede (se ríe).

–También hacés campañas de moda...
–Me gusta mucho el arte fotográfico. Hay fotógrafos muy buenos en el país, y a medida que vas creciendo, mayor acceso tenés a los más talentosos, lo que lo 
hace cada vez más divertido. Es como una expresión artística que me parece una tortura cuando está todo mal, y un placer cuando está todo bien.

En La cordillera, Dolores es Marina, hija del presidente argentino Hernán Blanco (encarnado magistralmente por Darín), que ya no puede seguir fingiendo y saca a la luz un conflicto familiar que pone en jaque el puesto de su padre. “Es un personaje que entra ya empezada la película. La trama arranca y ella llega para desbarajustar todos esos hilos protocolares de la política y la cumbre de presidentes. Siempre tuvo una vida de bajo perfil en el pueblo donde nació y en el que reside con su marido, quien es el que, en definitiva, después le traerá los problemas –adelanta sobre su papel–. Es una hija del poder, un poco impune, con todos los beneficios que te puede dar esa situación de privilegio. Imagino que ser heredero de cualquier tipo de poder debe ser complicado. Si bien ella tiene fragilidades psiquiátricas, es la que termina hablando, poniendo en palabras lo que verdaderamente sucede, la que quiere romper con todo ese sistema. ¡La mujer en nuestra época! Ella expresa lo que va transcurriendo en el viaje interno del personaje del padre. Son como las dos caras de la misma moneda. Puede que sea poco objetiva, pero a mí me encanta la película”.

– ¿Cómo encaraste este rol?
–Con Santiago y Ricardo nos reunimos en varias oportunidades para leer, ensayar y dialogar. Después, abordamos escena por escena. Mucho trabajo en equipo. 

–Con Darín casi que formás una dupla cinematográfica... 
–Y ya llevamos cuatro películas filmadas juntos:?El aura (2005), Truman (2015), Nieve negra (2017) y ahora La cordillera. Lo gracioso es que hice de hermana, de prima y de hija. Él dice que me falta hacer de madre (risas).

– ¿Cómo es trabajar con él?
–Somos amigos desde El aura. ¿Qué puedo decir? Filmar con él es fascinante. Seguramente todos los actores cuentan lo mismo, pero ¡es cierto! Es un gran compañero, divertido, sencillo, genera un clima ameno, el mundo lo ama. Todo lo dice, todo lo saca. Resuelve en el momento, no es intrincado. Los actores a veces son raros, pero él no. No podes creer que sea tan hábil. Es bárbaro.

Recientemente, Dolores volvió a ser parte del Festival de Cannes, en una edición más que especial: la número setenta. Allí, La cordillera se estrenó en la sección oficial Un Certain Regard (Una cierta mirada), que, en esta ocasión, tuvo como presidente del jurado a la actriz norteamericana Uma Thurman. “En 2016, había ido por La patota y hace ocho años por Salamandra. Aquella vez estaba embarazada de Lázaro, mi primer hijo, y lo pasé realmente mal: me quedé en el hotel sintiéndome pésimo y haciendo mucho room-service. Con La patota fue espectacular, tan entretenido como demandante, ya que era la única actriz haciendo prensa de la película. Pero estábamos todos muy excitados… ¡Le fue increíble! En la Semana de la Crítica ganó todos los premios”, recuerda. Y sobre la experiencia actual, revela: “Con La cordillera el que llevaba la batuta era Ricardo, así que estuve más tranquila. ¡A él lo exprimieron! Fueron pocos días, pero muy agotadores. Igual, siempre es lindo ir”.

– ¿Cómo es ser dirigida por tu pareja?
–Nos conocimos haciendo La patota. Que haya pasado de esa manera hace que haya algo de la dinámica de trabajo que es muy compartida. Y con La cordillera, obvio, charlamos muchísimo antes de rodarla. 

–Como actriz, ¿podrías definirlo como director?
– ¡Él es bárbaro! (se ríe). Me gustan sus películas porque dejan finales abiertos.?Como espectadora, me encanta salir del cine pensando el argumento, debatiéndolo. 

– ¿Y cómo se llevan mientras ruedan?
–Él es muy relajado, le gusta trabajar en equipo, que todos se involucren y participen del proceso, desde el inicio hasta el final. Al igual que a mí, le gusta filmar con amigos. Como es muy fácil y sabe lo que quiere, no se pone en juego nada complicado. Es una cabeza a seguir muy concreta, no hay confusión. Todos nos entregamos a lo que él quiere, no hay conflicto.

–Si tuvieras que definir qué es lo que más y lo que menos disfrutás de tu profesión, ¿qué contestarías? 
–Filmar y la promoción, en ese orden (risas). Me encanta todo lo que tiene que ver con lo que pasa en el fango de la película: el proceso creativo, las anécdotas diarias... Lo que me pesa es que después tenés que rememorar todo eso que ya está, ya pasó; ya estás en otro momento. La actriz francesa Isabelle Huppert decía en las entrevistas: “No puedo contestar nada que no tenga que ver con el presente o el futuro”. Nada de lo que ya hice me pertenece. Pero, bueno, es parte de toda esta movida. De cualquier forma, cuando tenés un equipo que te divierte, hacer una nota siempre está bueno. Es una excusa para seguir viéndote.

– ¿Cómo te preparás para cumplir 40? ¿Te afecta en algo especial ese tan mentado cambio de década o no le das demasiada trascendencia?
– ¡No pienso contestar esa pregunta! Cumplí 39 el 19 de julio, ¡me falta un año todavía! (se ríe). 

–Suele ser una edad de balances...
–Qué sé yo; es tan particular y extraña la impresión que uno tiene del tiempo: nunca nos identificamos con la edad que tenemos. Creo que a todos nos pasa lo mismo. De cualquier forma, prefiero los 40 que los 39, porque ahora todos me están diciendo: “¡Ya vas a cumplir 40!”. En cambio, el año que viene la frase será: “¿Tenés 40 ¡Pero sos una piba!”. Y así estamos… pateando la bola.
Imparable
Sus primeras apariciones en la pantalla chica fueron en La nena, Por siempre mujercitas y Ricos y famosos, aunque su cara se volvió familiar en Verano del 98, tira made in Cris Morena. Después se destacó en Cabecita, El sodero de mi vida, Disputas, El tiempo no para, Soy tu fan, Graduados, En terapia y La Leona, entre otros. En cine se lució en Plata quema-da, Vidas privadas, Caja negra, El fondo del mar, Truman y Nieve negra. Con La patota ganó numerosos premios: fue distinguida como “Mejor actriz” en los Cóndor de Plata, Premios Sur, Premios Platino del Cine Iberoamerica-no y en el Festival Biarritz Amérique Latine Cinémas & Cultures.
Dónde verla
• La cordillera: dirigido por Santiago Mitre, el filme retrata la intimidad de un presidente que tiene que resolver dos cuestiones que podrían cambiar el curso de su vida pública y privada: los destinos de su país y la complicada situación emocional de su hija.  
• El futuro que viene: opera prima de Constanza Novick –su socia en el unitario Soy tu fan–, donde actúa junto a Pilar Gamboa. Es la historia de dos amigas en diferentes etapas de sus vidas: a los 12 años, a los 20 y a los 30.
• Restos de viento: película dirigida por la mexicana Jimena Montemayor. Narra lo que sucede con una viuda argentina, radicada en México, cuando todos los que la acompañan en la primera instancia del duelo retoman sus actividades, y ella queda sola con sus dos hijos.

nueva, todos los domingos con:


El Norte La Capital Nuevo Diario El Día La Gaceta Rio Negro Primera Edición Uno - Mendoza Uno - Entre Ríos Uno - Santa Fe Diario Norte Puntal - Córdoba La Nueva Diario Democracia El Independiente Diario Norte