Belleza


Contra reloj


Por Belén Herrera.


Contra reloj
Los hombres se preocupan cada vez más por su estética. Hoy, se animan a elegir diferentes tratamientos para hacerle frente al paso del tiempo. ¿Cuáles son los más innovadores?

Quién dijo que solo a las mujeres les preocupa verse bien desde hace unos años, se multiplica la cantidad de hombres que se animan a sumergirse en innovadores tratamientos para lucir mejor. Lo hacen a través de procedimientos rápidos y efectivos, que les quiten años y no dejen huella alguna de haber pasado por un consultorio de medicina estética. 

Si bien los cuidados corporales son importantes para ellos, los faciales son los que llevan la delantera. “La tríada de tratamientos no quirúrgicos más elegida por los hombres es el uso combinado de toxina botulínica tipo A, rellenos de ácido hialurónico y Ultherapy. De este modo, podemos tratar en forma integral al rostro sin necesidad de bisturí”, afirma el doctor Raúl Banegas, miembro de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica (SACPER) y de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS). Una vez que se tratan en profundidad los signos de envejecimiento, se puede pasar a una segunda etapa, en la que se realizan tratamientos para mejorar la calidad de la piel, como los de luz pulsada y láser fraccionado. “La clave es pensar cómo se combinan estos procedimientos con los quirúrgicos, y realizar la cirugía solo cuando es necesaria”, prosigue Banegas.

Entre las propuestas no invasivas más solicitadas, los rellenos ganan seguidores por sus resultados inmediatos y su fácil aplicación. “Las zonas más tratadas con esta técnica son el surco nasogeniano y la región palpebral, ya que aquí es donde se nota rápidamente el paso del tiempo: aparecen bolsas y se afloja la piel, dando un aspecto de cansancio”, asegura el doctor Cristian Leonhardt, miembro de la SACPER. 

El Ultherapy es un tratamiento no quirúrgico de cara y cuello que utiliza el ultrasonido para levantar la piel flácida o hundida, y que no precisa tiempo de recuperación. Las áreas que pueden ser tratadas incluyen frente, cejas, ojos, mejillas, cuello, papada y escote. Una de las mayores ventajas de esta práctica reside en que, a pesar de no ser invasiva, logra efectos profundos, similares a los de una cirugía. Si bien no la reemplaza, es una buena alternativa para aquellos que no quieren realizarse un lifting o para los que buscan prolongar los efectos de una operación estética. En general, con una sesión es suficiente para apreciar los resultados, pero los expertos recomiendan un tratamiento anual para lentificar el ritmo del envejecimiento de la piel.

La céluloterapia es otro de los procedimientos en auge en la actualidad. Consiste en inyectar, de manera intramuscular, células embrionarias de origen animal (que son muy parecidas a las humanas). Una vez inyectadas, se trasladan hacia los órganos o tejidos desgastados y los regenera. Aquí no se apunta solo a una cuestión de belleza: la técnica sirve para el tratamiento de algunas enfermedades crónicas, como artrosis, artritis y osteoporosis, entre otras. Los efectos son notorios y se pueden comprobar en el corto plazo, entre los veintiún y los ciento ochenta días.
La tendencia, en cifras
Ya no hay dudas: crece entre los hombres la visita a los centros estéticos. En el 2015, la Sociedad Americana de Cirugía Plástica ya había dado señales de este fenómeno. En ese entonces, brindó estadísticas que indicaban que, de 15,3 millones de procedimientos estéticos efectuados durante ese año, más de 1,2 millones se habían realizado en hombres, lo que mostraba un crecimiento sostenido de la tendencia, en comparación con los 225.000 que fueron realizados en el año 2000. Hoy, en la Argentina, se estima que uno de cada tres hombres encara algún procedimiento estético no invasivo. ¿A qué edad arrancan? A partir de los treinta años.

“La tríada de tratamientos no quirúrgicos más elegida por los hombres es el uso combinado de toxina botulínica tipo A, rellenos de ácido hialurónico y Ultherapy. Así se trata el rostro sin necesidad de bisturí ” Raúl Banegas
De vanguardia
Infini + Healite II es otra técnica que pica en punta. Permite eliminar arrugas y cicatrices de acné, y corregir cambios en la textura de la piel relacionados con la edad y el daño ambiental... ¡sin pasar por el quirófano! ¿Cómo? Combina la radiofrecuencia con el trabajo de microagujas. Esta emisión fraccionada actúa sobre la piel y los tejidos en tres dimensiones que van de lo profundo a lo superficial.

Hasta el momento, las radiofrecuencias tradicionales trabajaban desde la superficie, haciendo inmanejable y pobre el envío de calor en la dermis. En cambio, este equipo utiliza un haz de agujas de oro muy delgadas y regulables, revestidas de siliconas, que conducen la energía a la dermis, donde se encuentran las fibras de colágeno que sirven como soporte estructural de la piel. El tratamiento completo se extiende durante tres sesiones que deben realizarse una vez al mes.

Por su parte, el Ultralift también logra un efecto lifting. “Es un tratamiento muy confortable que se realiza en una única sesión de noventa minutos en consultorio médico, sin necesidad de prequirúrgico ni de recuperación posterior”, advierte la doctora Daniela Nobua sobre uno de los mayores avances en materia de ultrasonido focalizado de alta intensidad. 

Este aparato actúa sobre el tejido, provocando una contracción inmediata del colágeno. Entonces, se forman nuevas fibras elásticas, aumenta la reticulina y se incrementa el ácido hialurónico. “Esto incide favorablemente en todas las capas de la piel, incluso en las más profundas, como el músculo aponeurótico. El resultado es una estructura facial más firme y rejuvenecida, ya que se atenúan las arrugas, se elevan los pómulos y se tensan el cuello y la papada”, ahonda 
Nobua.

Otros dos procedimientos que se pusieron de moda son el plasma rico en plaquetas y el Skinbooster. El primero consiste en una extracción de sangre, de la que se toman sus mejores nutrientes y se reinsertan en la zona que se quiere tratar. Es una excelente opción para aquellos que quieran fortalecer el pelo (aunque no solo se utiliza para tratamientos capilares). “Se aplica en el cuero cabelludo y produce una estimulación del folículo piloso”, afirma Leonhardt.

El segundo brinda una hidratación  que permite recuperar la luminosidad de la cara y mejorar la calidad de la piel. El producto que se emplea está hecho con ácido hialurónico que, al inyectarlo en el rostro y el cuello, penetra en la hipodermis y estimula la producción de colágeno. 

En la misma línea, Leonhardt sugiere los tratamientos con Vycross Lift: “Son rellenos de ácido hialurónico de diferentes densidades, que se eligen según la zona por tratar. Como en su fórmula incluyen lidocaína –que es un anestésico–, brindan confort durante y después de la aplicación. Gracias a estos rellenos, que corrigen en parte la flacidez facial, podemos alcanzar grandes cambios, sin perder naturalidad”.

Un último consejo: para quienes sufrieron daños producto de la exposición al sol o del abuso de la cama solar, los expertos indican que no hay nada como la combinación de peeling y láser. Este dúo disminuye las manchas y las arrugas, a la vez que da tensión a la piel. Habrá que probarlo.

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